this is sex, un poema de eunice shade
sábado, 4 de diciembre de 2010
eunice shade es una escritora nicaragüense que conocí en la feria internacional del libro de guatemala (filgua), creo yo que en el año 2006. más o menos en el 2007, pero seguramente el 2 de noviembre, en una visita a el salvador la poeta krisma mancía me regaló el 'trilces trópicos' una recopilación de poesía el salvador-nicaragua de la editorial española la garúa. por poema así creo que todavía no sé cómo agradecer tremendo regalo :)
this is sex
To J. Z.
Aún cuando la luz de la candela engaña
la percepción sobre mí
y a veces se confundan los estados del calor
this is sex. Always sex.
Nunca navegué con licencia
en tus olas importadas
sólo conocí las montañas de tu cuerpo,
las rutas y los mapas
por siempre escondidos en tu espalda.
And this is sex. Always sex.
Aprendí a interpretar el gesto frío
de tus ojos después de tu orgasmo,
nuestro sudor congelado y lejano.
It is sex. Always sex.
Cuando buscabas grabar mi figura en las sábanas,
cuando nos convertíamos en lluvia sucia de placeres
This is sex. Always sex...
Historia liviana,
capítulo “exótico” centroamericano,
sonrisa frente a un crepúsculo solitario.
And it was sex. Just sex.
porWingston González a las 10:53 1 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
Belleza de un día domingo
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Podría ser una canción de Animal Collective cuando los domingos a las ocho y treinta de la mañana uno despierta y la tierra trajina como nunca. Parece más suave, más intenso, más susceptible ese despertar desasosegado entre caníbales y resplandecientes sonidos de ciudad deseante. San Marcos algo más volátil, algo muerta. Las balas al norte y a la izquierda de la cama la iglesia evangélica, las campanadas de la catedral puesta en ruinas, el predicador ambulante, carrito de helados, los bebés dilatados, la oración de la dueña de la casa donde vivo (por el hijo alcohólico, por el inquilino ateo), escuela bíblica, juventud despertando en la calle de su orfandad de noche de parranda. Yo también estoy extraño. Hay algo verde en la puerta.
El té de la mañana de un día domingo siempre parece un té para uno. Mamá llama desde el otro lado del país y pregunta cómo van las cosas conmigo. Siempre sabe que algo falla, pero no encuentra qué está mal en mí además de todo.
El auto que anoche estaba estacionado frente a la puerta de la casa amanece sin vidrios, sin radio, sin sillones, sin llantas. El dueño amanece si paz. No soy el dueño; una niña pasa semidesnuda en abajo en la calle y murmura algo como escrito por Shakespeare. Halar una silla y esperar el mediodía es como escuchar una y otra vez esa canción de Café Tacvba que nos ponía tristes. O luminosos. No recuerdo: mañana te veré. Mañana no te veré. Mañana me iré para no volver de esta ciudad. Mañana no ocurrirá nada. Mañana ocurrirá. ¿A qué juego cuando pienso estas cosas? Me siento un Elías Canneti hambriento y mucho menos culto contemplando la vergüenza de una eternidad que espera el instante de irse. Aquellas tres palabras extrañas de Zsymborska se multiplican todos los domingos en que iglesias, bebés, carritos de helados, paseos familiares y la orfandad generalizada parecieran fundirse en un enorme monstruo creado dentro de la cabeza de David Cronenberg.
Mi madre piensa que debo casarme; comprometerme al menos. Cada domingo secretamente le desmonto la semana entera, la desenchufo del sputnik en que me instala, porque el futuro me incumbe menos que su destrucción. Jorge Galán tiene un poema en donde dice que todo sucede ahora, que todo ya ha sucedido. En él un día domingo se alarga hasta hacerse interminable. Los hijos de una mujer tampoco vuelven. Ciertos chicos tampoco sueñan. Pero también sé caer sobre azoteas vacías como esta. Y aunque el día pase entre la rabia de lo estable y la violencia de lo que no se mueve, en medio hay armonía; extraña y silenciosa paz hecha de almuerzo simple, brocha y pintura y voz de mi abuela que ya está demasiado vieja para esperar algo de mí. Eso me gusta. Podría decir que pensar las cosas que amo va alargando también las lámparas de dentro del túnel que hacen en mi soledad los signos. Todito a media luz. Destruir los límites dentro de uno, las palabras con los que intentamos hacernos invulnerables a la soledad.
Un domingo, de regreso a casa a media noche, un apagón me atrapó a media calle con el cielo más desnudo que he visto desde los días en el campo de Livingston. La ciudad, vista así, es una atractiva trampa ¿verdad? Quizá alguien reciba este mensaje y salga a la ventana y también arrulle el cielo con la mirada. Quizá alguien lea el ligero otoño inservible que cubre las casas de hierro y cemento. Quizá duerma y sueñe ese mismo cielo que ahora sueño. La belleza es como un frasco errante en el mar y de nada sirve el destino. Buenas noches, dice la oscuridad. Quizá buenos días.
porWingston González a las 13:57 1 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
Etiquetas: prosa, san marcos intentó matarme con una almohada mientras dormía
Turistas en el cuarto de expiación de los pecados
lunes, 22 de noviembre de 2010
turistas en el cuarto de expiación de los pecados
un testimonio acerca de 6 cuentos para fumar de byron quiñones.
está trillado y es lugar común. citaré la esfera de pascal (quizá el primer ensayo que leí de borges), para decir, lúcidamente y sin trampas, que la historia universal es la historia de unas cuantas metáforas. la gente de revista luna park sabe de esa negación mía al ensayo, a la crónica más allá de mis cuadernos de diario, a ejercer la crítica literaria de manera pública, a hablar de libros. pero cuando carmen, que es un de ls directors de la revista de marras, me comentó que estaban preparando un especial de la editorial x (ente del cual guardo los restos, lo cardinal, un par de muy buenos libros, mas no la historiografía, que para nosotrs, lectors casi ciegs y al margen frente a sus acciones de guerrilla, de terrorismo moral, estético; de la coyuntura de donde se originan; ha perdido, quizá, su significancia estacional) no encontré ninguna manera amable, o por lo menos comprensible, de decirle que no; de resistir la tentación de escribir una lectura (ejem) de un libro como 6 cuentos para fumar de byron quiñones. digamos que al menos ahora no se me ocurre qué decir.
primero el puritanical euphoric misanthropia de dimmu borgir para estar a tono. en un asalto de embriaguez podría intentarlo con hybrid stigmata - the apostasy y repasar la biblioteca de livingston, como una suerte de juego a ser funes el memorioso, donde leí aquella oda, no sé si de horacio o lope de vega (ahí, en el no sé, se acaba el juego), cuyo terror podría pensar como el primer encuentro con esa suave y lúcida intimidación de lo extraordinario. suponer, que aquellos versos terribles (crecieron nuestras venganzas y tus daños. amanecía en tu cara un sol, que el mundo en vivo fuego ardía) eran capaces de relatar las pavuras más íntimas, interiorizarlas, sacarlas a pasear junto al perro, sentarlas en una oficina, en su módulo unipersonal; de pasar un trapo sobre el vidrio de esas cosas que mi pueblo polvoriento del caribe, como pueblo de película del western, sabe permanentes y por ello cree menos terroríficas y desoladoras. la biblioteca, digo, la oda, no recuerdo si horacio o lope, por ese tono de 6 cuentos para fumar que no se ha vuelto a repetir (al menos hasta donde lo leído, que sus carencias tiene, y muchas) en ningún otro libro de cuentos escrito en guatemala que haya leído en estos tiempos.... siga leyendo aquí
porWingston González a las 09:47 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
Whisky contrarabia
lunes, 15 de noviembre de 2010
Todas las fechas de fin de semana una poca fauna de un pueblo helado pisa la piel de la noche. Entonces los bares del centro abren su mediocridad y enchufan aquella falsa sensación de peligro con que nos damos electroshocks para despejarnos de la contemplación de una semana cargada de vacío.
Es un pueblo triste. Las calles no son iguales pero es igual el desconsuelo que va colándose por las ventanas de los hogares de gente que sólo se ve en la calle tres veces al año. Ahí la retórica agramatical de las amas de casa en la puerta a las siete de la mañana, cuando voy al trabajo y pienso que frente a esas puertas han de existir poderosos vidrios ultratransparentes que nadie se atreve a romper. Ahí la verbosidad monosilábica de los hombres con camisa institucional de la fábrica de golosinas con que se explotan a sí mismos todo el día en una furgoneta llena de bolsitas de colores. No hay chistes. De común acuerdo los vecinos han instalado un monumento al buen humor al centro del cementerio ya casi en ruinas y todas las mañanas cambian solemnemente sus flores. Un ángel de mármol con el brazo roto firma el acta de testimonio a través de una aplicación de Facebook.
Pero todas las noches de fin de semana, unos pocos canjeamos esa tristeza de polvo y sol por una de alcohol y carne. Es cuando nuestra imaginación chispea débil y fugaz para repetirnos en nuestra miseria, más alegres que hace cinco horas, cuando era sábado a las cuatro de la tarde. Le comento a alguien que he leído hace unos días en el periódico que hay estudios que demuestran que la imaginación hace más tristes a las personas. No recuerdo qué me responde. Quizá por dentro también se esté preguntando por qué entonces esto es tan triste. Bailamos en círculos, coreamos las canciones que el dj pincha en el mismo orden de la noche pasada, la misma gente bebe en sillas monstruosamente unipersonales, como si cada bebedor y bebedora cumplieran una función predeterminada para la que no necesitar rostro. Deseo para mí sólo todas las cosas, escribí a los 17 años y el verso se repite en cada nombre que pronuncio y en todas las manos que saludo. Mi reino es un reino de quejas. Podría seguir escuchando fascinado toda la madrugada al barman hablar de la condenación de la clase media. Me toman del brazo y salimos a la calle. Tomamos el auto para andar las tres cuadras que nos separan del siguiente bar.
El poeta Juan Pablo Barrios dijo bellamente que estos cuerpos nuestros nos hacen producto de la inestabilidad de los narcóticos y el silencio. No sé porqué, pero creo que se refería a otra ciudad, porque ese imperio del silencio y el placer no es visible por ninguna parte. Hay un poema donde habla de una fiesta que ocurre entre dos personas ebrias en un apartamento y eso se me asemeja más. A esa sensación de no tener siquiera un pasado falso (un tiempo pasado mejor) a donde aferrarse. El deseo, entonces, es mi refugio. Duermo sobre las mesas y sonrió cuando veo entrar a mis amigos.
Alguien hace mucho tiempo (en una plataforma como la web lo instantáneo es el imperio, cualquier texto fuera de esa ontología parece pertenecer a la edad de las cavernas) publicó que sólo en las misteriosas ecuaciones del amor existe una razón lógica verdadera. He tardado dos horas buscando esa nota haciendo click en ‘publicaciones antiguas’ una y otra vez. Ahora mismo, frente a la barra de un bar a media noche, converso con esa persona, tan milagro en este pueblo; conversamos en un lugar donde nada es antiguo, nada es futuro y nada es ahora.
porWingston González a las 06:08 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
Etiquetas: prosa, san marcos intentó matarme con una almohada mientras dormía
agua caliente, llorar, dormir tranquilo
jueves, 11 de noviembre de 2010
Abro la biblioteca y sé que tengo miedo de todo esto
Pregunté hoy a los nubarrones qué sabían de cosas divinas
La nada, el sueño, lo futuro; apenas disimularon silencio
Creo que estoy más solo, sin nombre siquiera
Como el absurdo golpea el último día piezas que van estableciendo la dialéctica amargura de las personas alegres
Por contraste voy viviendo en esta palabra a dos pisos bajo casa, solo
Creo que estoy más solo, en el lenguaje apenas
Como lo que marcha a mejor, como derrota esperada en lunes, como aquí
Donde John Travolta y los ochentas son el presente
Donde va y regresa la onda, va y regresa
Como lo que abre ojos fuera del manto que cubre sangre
Y va y regresa a tientas de edificios, va y regresa, oh, un trivial murmullo:
AGUA CALIENTE, LLORAR, DORMIR TRANQUILO
porWingston González a las 13:12 2 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
vida persona
lunes, 26 de julio de 2010
por algunas razones que comprendo perfectamente, mi vida en san marcos cada vez es más mental, más abstracta; un término irreconciliable siquiera a cualquier virtualización del destino.
por esas mismas razones que comprendo perfectamente ningún destino simboliza mis deseos que siempre estarán en un lugar muy otro a del nuestra residencia. una vida basada en el ¿y si? tiene tanto sentido como una basada en el ayer o en el mañana.
por eso esta bitácora tan etérea. nunca habrá espacio para el presente. nunca habrá presente si no un ¿y si ahora? ¿y si en este momento? ¿y si? cafeína y programas vuelve con más fuerza desde las mismísimas luces del clóset. no, no ha renacido. tomó una vuelta en u y ahora, afortunadamente, estoy más perdido que nunca.
porWingston González a las 17:05 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
NOCTURNO DE PROSTITUCIÓN ANDANTE (fragmento)*
domingo, 6 de junio de 2010
Playas verdaderas en los poros, mantras.
Dos plebeyos en plena carne de oscuridá, vida en las calles.
Tú disgregas el grito en homenaje a lo sencillo, rictus.
Y acelera.
Satura el espejo con la arena de esas playas fantasmas, fantasmas.
quién vio la verdura entre la noche y queda sordo. quién amansa
lo invisible para aprovechar el sueño trágico de pensar.
nadie sueña, es lo mismo, no es lo mismo, no se sueña, no se amuebla el rictus desafiante de panteones, rictus
playas desordenadas y tacones que regresan
satura el espejo con la arena de esas playas fantasmas, fantasmas.
y a veces el viento ve que también la vida se suelta
se suelta, baja el bikini, parece todo tan bueno, inofensivo y bueno.
quién tomó
cuántos fueron
cuánto hallaron de los trenes grises que bajan cuando bajan los nimbos cuando bajan.
nimbomambo, palabra joven muerta para esta acechanza.
alguno, sí, voltea la esperanza de un mercado pululante.
y acelera.
uno de esos dos plebleyo confunde las cosas y otro tras la puerta.
habla desafiante, imperioso, ardido de banderas.
nadie traga la misma oscuridad, nadie.
nadie traga la misma oscuridad, nadie sueña, no es lo mismo.
más cerca los tacones desafiante y yo que no creí en un destino.
que jamás he soñado, ni tenido dioses delante de la gente.
ha tiempo el símbolo de tropel del tiempo se disgrega en el grito.
y quizá haya un sueño en nocturno y quizá.
cambie el mantrra y caudal silencioso de la derrota, cambie.
errar en arrebol del sexo de sueño no visto, errar.
de dos plebleyos, empalado uno en la música confusa
turbia atiborrada de un olvido horizontal; es tan raro, música.
es tan raro; raro.
Divina mi vida0000000000La práctica de eso000el flow la trampa, intermedio
divina atorante000000000soñada la trampa00000línea
fuerza de vestigio000000divina mi vida0000000tic
¿lo oiste a caso ahora?0truena de dos, fácil0presuroso piélago
oiste caballero000000000pared escucha00000000cuando la noche es un
rumiar cuatro balas00000pared resume000000000fenómeno áspero
andante el teatro0000000en una forma000000000cualquier televisor quiebra
raro este escenario00000lo incontenible000000lo predecible
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porWingston González a las 09:20 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
de mí se ha dicho...
sábado, 6 de febrero de 2010
cada vez que oigo leer a wingston, entiendo mejor a cantiflas.
edwin nowell ayer, en la afterparty de una lectura de poesía ;)
porWingston González a las 07:34 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
notas sobre cierta lección de borges (no es un poema, no se me confunda)
lunes, 11 de enero de 2010
extraño a esas personas hermosas
con la que pude haber destruido el mundo
perder rumbo es dar lo mejor que tengo
y aún con todo yo deliro y deliro
jamás estaré despierto por siempre
soy sueño de mí. me sueño y te sueño
nada es iluminado por olvido
pero la rabia intensa es el reflejo
de lo que las palabras no dirán
de lo que los poemas no dirán
porWingston González a las 12:53 2 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
Etiquetas: confesiones, prosa
reset
jueves, 31 de diciembre de 2009
principio de década. el año dosmilnueve acaba y quedaron cosas goteando en él. amigs, gente que va y viene, el intenso trajineo del internet, las glorias después de las lecciones aprendidas y las tonterías olvidadas. cada amistad que me he dado a la tarea de cuidar llenó ciudades enteras. hay muchas cosas de las que hacer contabilidad pero nunca he sido bueno recordando. se escapan libros, gentes, estrellas y desvelos. así que quedan estos instantes como lo que ahora recuerdo, ahora mismo, frente al monitor de una computadora prestada y a punto de regresar al lugar donde, se supone, hemos de celebrar un día más en un nueva década. bah, qué aburrida nuestra manera de medir el tiempo.
de sobras y glorias: lo mejor de mi vida.
el tablado del escenario de la universidad de san carlos en san marcos cuando presentamos nuestra obra de teatro, aurum, que además de causar un lleno inesperado del salón generó un exquisito revuelo.
tener de vuelta el número de teléfono de mi abuela.
hay muchos libros. pero mencionar cada uno es demasiado difícil. algunas cosas salvaron mi vida en momentos muy específicos y difíciles, o que mi hicieron creer que la salvaba: la poesía de émile nelligan, oliverio girondo, alda merini, francisco nájera, sigfredo ariel, carmen berenguer, osvaldo sauma, lezama lima, la narrativa de gao xingyian, elena garro, tony morrison.
las intensas y tiernas aventuras con mis amigos del colectivo ixtágel, la galería, nahuales de la c.a.l.l.e. y colectivo noj.
la boda de maritza.
¡alejandro marré en san marcos!
¡ernesto bautista en san marcos!
la garnachería. rock, trova y garnachas.
elena en méxico.
el trío más qkv del universo: laura, javier y elena, mis verdaderos amores patatónicos.
la tarde en la casa de los noriega-toledo. la tertulia en el pen club de guatemala, haber conocido a los hermanos poyón en un acto de una organización gubernamental.
los viajes siempre cortos pero satisfactorios.
las tres veces que hemos cantando summertime a duo con cris.
cris :)
el festival de poesía de quetzaltenango y la maravillosa gente de metáfora xela.
la más intensa madrugada de baile con andina.
el libro que se viene en enero en la cata y en los mínimos.
víctor y celeste muñoz (sí, víctor, el de ‘sara sonríe de último’ por demás, novela imprescindible de nuestra literatura) en san marcos, al medio día, en el cementerio de san marcos, buscando una tumba fantasma.
una nalgada que me ha dado judith el domingo por la tarde mientras yo miraba distraído a la calle por la puerta de su casa.
la mención en el premio internacional de poesía nicolás guillén.
la lectura de julio y pablo en el bar central.
la lectura de luisa lejos y yo en el mismo lugar.
los viejos, los nuevos amores. los de siempre.
para otra será: lo que hizo falta.
armar la banda de música que íbamos a armar en noviembre.
más conciertos del festival de jazz en guatemala.
los ciento y algo de libros que ya no pude leer y que ahí me esperan en mi cuarto a partir de mañana.
conocer en persona a elena, platicar con alan, con leonor, volver a ver a héctor, más abrazos de mary, más de erika, más besitos de guillermo :), ver a krisma, mario, elisa, etc. etc. etc.
la otra expo de manu en la galería.
viajes largos y un teletransportador para eludir los aviones.
actualizar más seguido este blog, aunque es más un deseo lejanísimo que un propósito. dicho sea de paso.
el resto, el resto, el resto.
felices fiestas y los mejores deseos.
porWingston González a las 06:47 7 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada
Etiquetas: confesiones, prosa
