Timidez

Soy un paralítico emocional. Imposibilitado para amansar esa agua dentro de mí, reacciono con la agresividad cotidiana de quien se mueve por instinto al centro de la oscuridad, cuyo corazón está en todas partes. La oscuridad de un mundo es la luz de otros; más a fondo, pero nunca más allá de la superficie. Eso lo sé desde que tenía diez años y en la escuela era el bicho más raro de la fauna por no tener hermanos. Hijo de madre soltera, hijo de perra madre, hijo de tantas, fue callándose esa estruendosa verdad que soy. Verdad de nadie, deslucida, fácil; no cuesta nada suplantarla por la estridencia, el desacato, la luminosa vaciedad de las palabras, el simulacro de la potencia que sólo se ejecuta en ellas se ejecuta. Pero cualquiera sabe que las palabras son vías y sus retornos trampas y que uno puede girar y girar eternamente sobre su piel si así lo desea. No cualquiera lo sabe, pero sí cualquiera dentro de mí. Eso también lo sé desde el día en que las muchachas del colegio juraron violarme hasta morir. Por eso tras esta máscara desmontable está el error. La incongruencia de cada texto que escribo, sin excepciones. Livingston es el peor lugar del mundo para criar una vida. Cualquier lugar del mundo es el peor para criar una vida. Los parques iluminados no son de los otros, no son de nadie. El resto sobra y a mí me falto en todas partes. A veces concéntrico, a veces excéntrico, sí, soy un tipo agresivo. Implacable ante el sol de una representación perpetua y paralela al deseo verdadero. Quítame la máscara y me verás retroceder.

porWingston González a las 14:47 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada

Tres poemas con dedicatoria (3)


Peter habla sobre el vacío: mapa para encontrar a Eliseo Diego

para Gladys Mendía


james dijo que la postguerra va en pos de nada
todo el barrio recuerda esa frase: la postguerra
va en pos de nada
james sabe que en las noches
es un chico listo como una mota de polvo
en el cielo de los ferrocarriles que caen, caen
que hacen de pedazos
piezas de museo invisible
que guardan ciudades
en sus corazones fulminados
y sabe
que ayn rand le agarra la cabeza maquillada
y en el fondo de la muerte le susurra
que un rockstar es un rockstar
que aquí las nubes apelotonadas de himnos
están tan solas

como una serpiente en la tubería del gas
como una chica muerta frente al núcleo de la estirpe
como una canción de the beattles
al centro de un invierno en el altamar de las medusas
sí, james sabe impresionar; sabe ser listo
perdonen –dice– que el hoy no sea el después
pues el antes se me tropieza a cada click
sabe
que sus efigies van al ojo, y que es eso
brazo comprado para adornar el cuello
de ejecutivos que llevan flores en secreto a sus esposas
y en plena noche van escribiendo sobre un cuerpo en la calle:
aquí nadie ha vivido

---

Parque Centro en dos puntos de fuga

para Edna Sandoval

Estridencia de grama que grita
bajo el sol y rompe, esa bella y
refulgente ranciedad del agua:
Qué ciega los ojos de esos autos;
qué inmuta la doble vía de esa
ciudad abierta a las drogas, llena

de refrigeradores; mil almas,
un millón, languidecen en bolsas
de papel craft, como alguna Mátrix
de juego infantil y Careful
with that axes, Eugene, canción,
soundtrack interminable tras cierto
alejamiento impúber del cosmos.
.
Mientras tanto, aquellos nobles árboles
hablan, acerca de esa exclusiva
Inmovilidad de lo futuro.

Si supiera qué hacer velaría
el alba más blando y aullaría
hasta que las cosas se borraran
del vientre. Si tuviera idea, una
puta idea, vaga referencia,
tendría sobriedad de estas fuentes

del aire de la muerte, y anemia
de esta limpieza en esta sangre; apta
para sorprender líquenes vivos,
o estancias de los más poderosos
ángeles del firmamento yermo.
Pero los ángeles son inútiles:

Al menos la muerte besa como
amante fugado de una jaula.
Y a veces se le pasa la mano
y no pide disculpas; no dice
digan, no pasó nada–, no dice
siembren recuerdos por este error,

hagan la matrícula de cifras
infinitas que invalide toda
comprensión exacta del asunto.
Sonríe nerviosa. La luz cambia
de un fotograma a otro y los autos
gorgotean, pero aquí ninguno

ha visto ningún ángel. Al menos
no pasando, por el Parque Centro
en dos puntos de fuga, cayendo,
rudo, sobre el trapecio encendido
de esta boca llena de palabras
más impotentes que el malestar.

---

orquesta habitante

para Carlos Monzón

aquello de niños colmando el reino
aquello de rostros que escalan canto
y aquello que es vidrio limita al agua
aquello que es fuego para un hijo corazón para caníbal autopista sobre alcohol pie oscilante rebasando las plagas, indemne
como el corazón de Dios como casta
como máscaras secas como trompas
como tú dijiste, quién duerme en plazas
y para quién la tevé a media noche, ese
olor local de sombras, tirano
el filo de tenis para quién wingston
di para quién sino para nosotros
di para quién, para quien ya no escucha

y quiero estar mas serio carlos quiero
pero bailé la noche y ya lo sabes
harlem fue cuerpo cuervanaca sombra
habla y habla sabe respuestas habla
por más que acabe esto sigue creciendo
por más que gire esto sigue estancado
ya quisiera no dijese el silencio
en el poema nada será bueno:
la cama no será buena la manta no será buena el recuerdo no será bueno este sol esta transmisión esta voz no serán aquello
que para agua es luz-máquina en el vidrio
que para canto vacía su rostro
que para tu reino vuelve de niño

imagen: 60's Groove Digital - Carmen Hathaway, tomada de http://fineartamerica.com

porWingston González a las 13:52 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada

Tres poemas con dedicatoria (2)


XVIII.

para Julio

dicen no pueden comerse de un bocado estos versos, pero yo más creo son las drogas. mucho alcohol, mucha droga. mucho fullon todas las noches con sus bellos angelitos. vamos más hacia arriba, me decía, dónde hace frío, Marlene, donde hace frío. pero yo no voy, porque está la muerte. hay que ver que tiemblan la flores del jardín de los vergazos cuando ven pasar a su rey. hay quienes dicen que todo se edifica en secreto en las bocas. ahora dulces, no lo sé, julio, no lo sé. fullon todas las noches con sus bellos angelitos. vamos más hacia arriba, me decía, dónde hace frío Marlene donde hace frío. sabrán que el espíritu más santo podía decir esas palabras, vamos más hacia arriba Marlene donde hace frío. donde hace frío

---
aquellas piernas doradas, aquel tartamueo

para Juan Pablo

veintitrés años y uno aprende ende ende
que está a la mitad de todo y no ha vivido
siquiera un cuarto de lo que le ha tocado
a los otros
veintitrés años
y eso significa
flor radioactiva o pecho con fango
licores que queman el polvo, la charanga vestida
para una fiesta
que para uno ha acabado
hace tiempo, tanto tiempo
el tiempo hace tiempo y música que acaba en la sombra
veintitrés años y no termina de ver
que lo más fatal es la mitad de todo
que la vida empieza tarde y hay que estar agradecido
que empieza al menos
que empieza
un mediodía de fútbol de lunes con la noviecita número catorce
“el amor de mi vida” dice susurrando las comillas
con muchos sexos a la vez sobre la piel, con luces
con una erección del tamaño de un cerro y el clítoris dañado
con una herida en el culo que nadie quiere sane nunca
con una ternura por demás invencible, por demás tan
tan olorosa, tan intensa
como el cigarrito que queda a mitad en la cornisa
la calle llena de pechos y las botellas desnudas
y piensas
dónde ha estado todo este tiempo el resto del tiempo
se vale ser inocente pero no engañarse
no hubo
flor radioactiva o pecho con fango
licores que queman polvo
charanga vestida a reventar
de la fiesta que empiezas
muy tarde
¿y qué?
¿cómo piensas tú tu cabeza?
respuesta b. mi cabeza la pienso como una estrella traspasada
por enorme alfileres escépticos
transparentes como el veneno de la medusas

---

ars poetica

para Iván

bukowsky describe lo intenso.
esto es lo intenso:
salida a calle inflamada en procesiones y larguísimas colas de camionetas para una metrópoli que ya no da sepultura al sagrado corazón de sus muertos
esto es lo intenso:
ventanas rotas de supermercados porque a veces se ve a los poetas trabajar sobre fetos que después se come el agua
esto es lo intenso:
que lo real va a la calle y encuentra a dorian gray deslumbrado por un retrato que no es lo que fue sino falsificación coreando a lawrence ferlenghetti (por lo que ya nadie aquí será un genio)
esto es lo intenso:
que la revolución escriba poemas para dejar de lado que esto es lo intenso, el poema que ahora empieza y dirá
que lo intenso
sale al mar y toma como suyo lo colectivo
lo incendia
y cuela las cenizas bajo la puerta tal como una brisa va colgando de las narices del pueblo
la intensidad de una ráfaga de metralleta abatiendo la sombra de sus santos

eso

es lo intenso
imagen: multitud de carmen gloria searle

porWingston González a las 10:24 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada

Tres poemas con dedicatoria (1)


Maravillosa aparatosidad del desaliento

para Judith

Yo vi animales de luz el domingo.
Luz en el rostro de tu casa y en la t.v.,
la gente más extravagante, no sé;
como comprimida, como nerviosa,
como yendo al encuentro de un vuelo
en un aeropuerto clandestino en Texas;
en la frontera mexicana
de ese infiernito de aliento inmune.
Como enumerando las horas.

Y no sé, Anita. Sabes que vi algo:
Una cámara fría llena de cadáveres;
un molino de viento rosa,
cursi, bélico, como ninguno;
una lucecita descarnada en un vaso de McDonals;
y de fondo, aquellos versos de la nación,
al límite de la semántica;
decorados con gente negra, alcohol
y mucha sangre. Aunque también mucho olvido:
Tú que sabes de eso puedes ampararme
porque nadie cree que este poema
sea todos los poemas.

La verdad es que uno habla solo.
Habla por ejemplo de esa tarde,
de esos animales, de ese libro de Muñoz,
de esas cosas aisladas.
De ese libro más que de ninguno. De ese,
abierto mientras abrazo
una isla en bruto en tu carne, y una espera,
que de tanto mudarse ni deja
los rincones sucios, nada;
como otra tú, tan otra como Ana cualquiera,
que espera verte en este poema,
en esta órbita sin planetas, sin países,
sin hombres;
que no por más cercanos más hombres;
más súbditos de la dispersión.

Pero este poema habla y eso es todo, nena.
Solamente habla de una extraña sensación,
de algo indefinido donde la risa
no conduce al espasmo; ni al silencio, ni al amor,
ni a la tienda de enfrente, ni-a-nin-gu-na
de esas pendejadas que parecen el fin:
Cómo nos engañan de fácil, carajo;
pues estoy seguro
que lo último que veremos,

sin duda,

es la foto de bienvenida
a una nueva costumbre,
a una nueva ganga:

a una nueva
erosión de la farsa.

---

Verano fusión a la puerta del cielo

para Elisa Ángel

Una tarde, sólo para asustarle
y que saliera de la habitación rosada
donde moría el veneno, le dije a Elisa:
Elisa querida:
yo soy el suicida de esta fiesta.

En la hojarasca, querida,
la úvula de Dios enciende media tarde.
Media montaña bajan los fetos.
Andan descalzos la ciudad;
buscando algo dentro de una película de Fellini,
buscando lombrices de hierro,
sentidos perforados, mantos con fotografías,
campos de guerra donde el himen
es geografía de lo andado;
tristísima ala de murciélago
vista en presencia
de una larga línea de cocaína.

Y mientras ese pasa la vida cae
como residuo de la sangre los santos;
y no hay nada más allá
de las lenguas de las linternas de la memoria
donde tus nalgas son el horizonte
donde Esparta desbarranca a sus dioses.
Son los rescoldos de cadáveres siderales.
Son el amor mío en el agua.
Son los niños que desgarran, todidos,
junto a una campana sembrada de vírgenes muertas
en un jardín construido por niños antrofóbicos.
Fin.

(Ah. Esa tarde también le dije que las cosas llevan consigo un cementerio en llamas en las alas de su silencio.)

---

Blues

Para Criss

Veinte años más tarde, por cierto.
No sirvieron de ni mierda, maestro,
los años de colegio ni los celulares;
la novia vestida de naranja butano;
la locomotora en el programa favorito;
el fuckin’ lugar común
en el que crece el horizonte;
y donde la eternidad
cruza el mar en una balsa de nylon
remando
con ruidos de esqueletos a cada flanco,
y así,
donde no hay más hubieron bestias,
o grandes gurús del new age,
tecnologías jamás creadas para perdedores,
venta de almas y papel de pared
(rosa y amarillo por si lo olvidas);
después de tanto reproducirte
con ese pene dark de bolsillo
y El Mesías de Händel de fondo
o Bob Marley
después del cigarro.

Olvida el hambre, dice todo alrededor.
La noche es un blues
que recorre las sábanas
de los últimos moribundos del planeta.

foto: cristina garcía rodero. tomada de http://inthesity.wordpress.com

porWingston González a las 11:19 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada

el margen XXII


qué hizo la multitud que hay dentro de uno
para mantener tanta estima ante la muerte
Y que al abrir un congelador vacío
no caiga la maldición de la nieve
la sepultura de los montes más altos
la venganza de los viñedos

y qué diablos hizo el pecho salobre y mal pulido
para que corazón tan blando, arma de paja
rodara como un automóvil hebreo
o un río en las tinieblas
o un quién sabe qué carajos, quién sabe dónde
Si sólo se trata, nena
de un chico rojo besando a un máscara
muerta mucho antes
de comenzar el llanto

Imagen: Sin título — Luis Feito

porWingston González a las 10:29 3 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada

cardiofagia, así se calabacea

¿dónde está la gran calabaza? boulevar hotel me parece se llamaba aquel show donde les vi por primera vez. ¿era boulevar hotel o aquel otro reallity show donde salía también la racha? quizá era el mismo. o el pepsi tour. en uno de esos libros que uno escribe para desechar hay un epígrafe de la racha que en realidad es de la gran calabaza. sí, todos somos astrounautas buscando una isla donde descansar. atardecer central. el hecho es que esta tarde volví a ver llover por dentro cuando en mi lista de itunes (a la que he empezado a darle el mérito de la eternidad) he encontrado el así se calabacea, que compré hace tiempo por las reseñas que ronald flores escribiera sobre ellos. si no, no me entero. jamás me arrepentiré de haber comprado ese albúm. y es ahora cuando uno los necesita y sólo la gran calabaza, ese pequeño artificio popular del miedo y la alegria, puede salvarnos. ¿recuerdan acostumbrarse es complicado? de eso hablo.





Nunca consigues suficiente// Diferente/ siempre es lo mismo para ti// Puede ser, puedes ver, incluso hasta correr/ conocer, descubrir, todo lo que hay ahí/ ¡Y conservarlo todo, si es así!/ porque te sientes lastimado/ Fíjate/ acostumbrarse es complicado// Culpas señalas y preguntas/ ¡No miras qué!, ¡No miras quien!/ Dejas esclavos olvidados/ Y es que/ Puede ser, pudes ver, incluso hasta correr/ Conocer, descubrir todo lo que hay ahí/ Tratando de manejar, algún sentido hallarás/ Pensando siempre demás/ verás que es grande el final/ ¡Y conservarlo todo, si es así!/ porque te sientes lastimado/ Fíjate/ acostumbrarse es complicado/ Si es así/ Porque te sientes lastimado/ Fíjate/ acostumbrarse es complicado [intento de trascribir decentemente la letra de una canción]

porWingston González a las 07:19 0 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada

Valium


para J, de siempre ella
y para Jorge Galán


Yo sé quienes son y para ellos escribo.
Los he visto en la t.v. mordiéndose los labios como un albor antiguo.
Los veo caminar entre los amigos que no tuve, en la infancia desfallecida,
y los he vuelto a ver esta tarde en un pasillo hecho de ciudades pequeñísimas.
Yo sé de ellos porque los límites amanecieron rotos y esparcidos en el suelo,
y por que millones de cuerpos se abrazaban sobre su mirada mientras decíamos
que no había otra forma de saber la verdad de esos pinos muertos
en esa intensidad divina del hastío, preocupada en esconder toda claridad;
tan endeble, tan limitada, apenas línea incierta de llamas en la atmósfera rodeada
de un halo divino que recuerda el olor del sexo después de horas en la luz podrida,
de los dedos en una breve espalda tan cierta como la sombra majestuosa del dolor
donde la droga levanta la mano en plena noche y dibuja su infinidad en el espejo.
Y por eso amanece rojísimo; tanto que asombra que sea un color y no tu nombre.
El nombre de las cosas por las que no duermo ni duerme Dios bajo mi tierra.
Sí, paso las últimas dos noches viendo la televisión para olvidar que estoy solo.
Espero gritos de las hachas, mediodía artificiales con animales prodigiosos.
Deseo que esa gente hable de nosotros como un mañana jamás sucedido
y el hundimiento es el mismo pues los noticieros trasmiten en la farándula
el mantel rosa de diario donde el rey de la opacidad saluda al príncipe del rap;
Nadie sabe que jamás ninguna tarde ha sido tan nada, tan sencilla, tan inocua.
Nadie, nadie sabe que ellos son como oeste en la niebla frente a una banca,
que quizá deban huir del hit del deterioro pues nada suspende la íntegra pureza
de la oscuridad ante la grama reluciente de la siesta con un manual en las rodillas
y la más infeliz de las aguas de la fuente que huye a la grisura en mi retina.
No, no sé que es, no sé que me nubla, no sé que hace del mundo un mundo ciego;
de la tarde tarde invisible donde el tren de los últimos, ese, de los abandonados
cruza estas tierras donde Babel es una aureola descendiendo del cielo;
tan lejos de los mapas que cabe en la mirada de lo absurdamente invisible.
Conforme voy hablando se desdibuja junto a las palidísimas canciones de baile.
Deja cosas forasteras y nuevas siluetas ocultas guardadas en la agitación;
Como esas caras de esas gentes que se han puesto el más limpio de sus trajes
y han pasado horas atesorando los detalles, borrando la sangre, afilando la risa;
Esas gentes que una tarde pensaron que la alegría del alcohol era sólo
la alegría del mundo y la razón para que la tarde fuera la última de todas.
Pero hoy los he visto, y no hay alegría sino ese extraño estrago dentro mío.
Súbitamente sé que estoy con ellos en el valium cuando el refrigerador me habla;
Me devora la tarde que apila fantasmas en la plaza de un pueblo insignificante
donde la gente muere, veinte de ellos juntos, y no hay una gota sobre girasoles;
Ese pueblo hecho con el polvo de las estrellas que creyeron traer los más jóvenes;
Donde ya no soy ni una estadística, ni un número, ni siquiera un desamparado.
Lo sé, ojala me importará algo no ser un desvanecido; pero no importa
si lo único que queda son las manos insensibles y el miedo aferrado al pecho
como esa hora en la que un enfermo se esfuma en la luz solar y las flores mueren
quemadas por el paso del tren al norte de la ciudad, ahora invisible para los niños.
Que quede claro que no importa nada aparte de esa espontánea evidencia.
Menos ahora que uno no es más que eso y quedan ellos, sí,
disparando en el obsceno júbilo del cerebro esparcido
sobre el último jardín de la eternidad.

Foto: The red model — René Magritte

porWingston González a las 09:52 2 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada

Inmoral Kombat


Bien, llego el momento de dar una vuelta por esa piedra viviente llamada ciudad de Guatemala, y de paso, bajo la cobertura espiritual de Ministerios Libros Mínimos y la buenísima compañía de Luis Fernando Alejos, tomarnos el Bar Central para leer un rato y platicar este martes desde las 20:09 horas.
Así que para quienes nos veamos allá va el abrazo desde ahora. El genial diseño es obra del maestro de las artes ocultas Julio Serrano, quien también me extendió la cordia invitación ;)

porWingston González a las 19:47 1 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada

un megapoema y una coca-cola con wingston gonzalez en la usac

entre tantas cosas para las que mi torpeza es habitual está la entrevista. se trata de colocar enfrente una grabadora para que se active cierto pánico y alarma dentro de mí y salgan los mecanismos de defensa ante el ridículo peligro. pero no siempre sale todo mal. a léster oliveros le conocí aquí, en el hermoso proyecto de rafael romero (donde también aparecen algunas cosas mías, inéditas en papel gracias a la fortuna). después de días de chat y de la insoportable imposibilidad (o haraganería) por viajar, llegó el día en que codisra decidió incluir mis huesos en cierto reconocimiento dentro del marco del día de los pueblos indígena, además de caer por estos rumbos francisco nájera, a quien vale la pena leer, se los aseguro; entre otras ganas de saludar viejas y nuevas querencias que de otra forma no vería. entre otras, la sorpresa de viajar de noche con el poeta y casi hermano nicaragüense francisco ruiz udiel es invaluable aún para la astronomía. ya hablaremos de su sorprende libro más tarde. sigamos con léster.

así que era lunes y después de dar vueltas por la ciudad como todo buen extrajero que se aprecie de ello, tomé un bus hacia el campus central de la universidad de san carlos de guatemala y sólo me bastó aterrizar para quedar en las manos y compañía del poeta, que, según su versión, sucedió lo siguiente:

un megapoema y una coca-cola con wingston gonzalez en la usac
por léster oliveros

quedamos de encontrarnos en la biblioteca central. lo vi a lo lejos como un jazzman, como un verdadero caribe, delgado y oscuro, con el pelo afro desordenado, con un libro de bolsillo en las manos. era lunes por los concurridos chupaderos de la universidad de san carlos, que a esa hora no se ven por la marea de estudiantes caminando apresurados a la primera clase de la tarde. entonces lo llamaron por teléfono.
-es de san marcos –me dice, luego de responder–. acabamos de presentar una obra de teatro allá.
-supe que fue con el grupo de los ixtágeles.
-si fue con ellos, pero ahora hay un colectivo –me responde.
-¿cuánto tiempo llevas viviendo en san marcos?
-llevo viviendo allá siete años –me dice, esquivando los automóviles que entran por los portones de la universidad–. allá estudié.
ya acomodados en las afueras del café me dice que está algo agotado por el viaje y que le molestan las distancias al viajar por camioneta. wingston me responde en español con un leve acento garífuna, y como si no le importara la entrevista sino estar allí, vivo y con un poco de voluntad para sentir la tarde. sentía que estaba delante de un mago, por la lectura de sus poemas y además porque siempre he creído que la imaginación es dos veces más real.

con wingston gonzález habíamos entablado una conversación unos meses antes por messenger. estaba decidido a irme a san marcos para conversar y entrevistar a este poeta que había nacido en livingston izabal, en 1986. para mi buena suerte logramos sentarnos a platicar en el café italian, el 3 de agosto, que para nuestro pesar, era el primer día de la semana y todo el mundo parecía agotado a las cinco de la tarde. no lo conocía en persona, no había encontrado mayor información sobre él, ni sobre su libro en internet, tan sólo un comentario de juan pablo dardon, que hizo una semblanza justa, en su blog, a propósito del libro aldeas mis ojos, y decía sobre la poesía de wingston: “misterios que nunca serán resueltos”, y también: “…hay buena música en sus letras”. el libro de wingston era los magos del crepúsculo [y blues otra vez](1), basado en dos textos preliminares, según me aclaró durante nuestra conversación; uno era los senderos espirituales del crepúsculo, y el otro la ruta del ángel.
-¿cómo fue la publicación de tu primer libro? –le pregunto.
-bueno, yo había empezado a escribir mucho antes. pero escribía una prosa absolutamente mala.
-...¿y cómo sabes que era mala? –le pregunto, sorprendido que haya tomado el curso de la prosa antes que la poesía, que es lo común.
-no me gustaba; no funcionaba y ya –me responde–. ya estando en san marcos terminé dos textos que luego reelaboré como un sólo libro y un día vine acá a la ciudad, y de puro accidente conocí a javier payeras(2) y a julio serrano en una feria del libro y les dejé una copia de mi texto. poco después, me dijeron que la editorial cultura, dirigida por paco morales quería publicarme. y eso fue el principio de todo.

no había, para él, más historia que esa. así había surgido su libro y su imaginario y no pensaba idealizarlo contándome una tediosa odisea romántica de editoriales que le golpearan la nariz con las puertas del imposible. hablábamos desviándonos del tema de la entrevista y hubo algunos momentos en que el entrevistado era yo. era normal, supongo, no nos habíamos visto nunca.

me contó sobre su niñez. el pequeño wingston, a la edad de ocho años, según me dijo, no buscó la felicidad en las chamuscas, ni en los campos de fútbol, sino en la biblioteca de livingston. niño iniciado en la soledad más poblada por los personajes de julio verne, en las enciclopedias y los libros míticos del viejo y nuevo mundo, primordiales para que conquistara todo su pasado y luego contarlo a ritmos en sus primeros poemas. pero es ante todo, un gran lector; de ahí que viendo la playa de los crepúsculos propios, sintiendo el oleaje vivo mientras la noche cubría de estrellas las estelares ráfagas oníricas, el pequeño wingston imaginó una forma nueva de decir las cosas para sí mismo, se contentó con llenarse de fantasmas sensibles y espíritus que había publicado libros a su paso por la tierra. ahí estaba wingston gonzález, según me enteré, desde la vuelta al mundo en ochenta días, la tv, y la música, leyendo un libro de alfonso fajardo, motivado por primera vez a escribir algo con sus propias manos.

-¿cómo fue qué empezaste a leer tanto?
-pues en primer lugar porque livingston me parece un lugar muy aburrido, y no había para mí nada más que hacer que leer. luego que a mi abuela y a mi mamá no les gustaba la biblioteca del pueblo (que queda junto a la parroquia) y se vivían diciendo que en ese lugar había espíritus malignos, fantasmas, abuelos muertos, ya sabes, qué sé yo. creo que en parte lo hice, o lo empecé a hacer, por rebeldía. fue el primer enfrentamiento con mis padres de varios después.
bebió un poco más de su coca-cola. vio pasar a cientos de estudiantes en un segundo con sus caras fatigadas, y luego me preguntó que si estudiaba letras, conversación que se desvió a la política, a lo cual yo respondí como un estudiante que llevará la playera del che sentado en la plaza de los mártires. reaccionamos los dos, riendo y recordando a leopoldo maria panero y sus citas sobre e.e. cummings, y a tantos escritores de esa línea como francisco nájera o perdomo que les gusta citar grandes autores de memoria.
-¿cómo ves a guatemala hoy? –le preguntó finalmente.
-¿cómo guatemala? ¿desde la literatura, o desde dónde? este país es tan complejo que…
-…sí, esa; no la literaria, sino la de los crímenes, corrupción, hambre y, todas esas -imágenes que se gestan en las calles y terminan impresas en los periódicos.
ah… me parece horrenda –me respondió wingston.
tiró los brazos y la cabeza contra el respaldo de la silla, como para ver el cielo.
-si, uno pertenece a esa historia –me dijo –pero creo que guatemala es como un megapoema /un momento extraño/ y en el fondo una metáfora de la incomunicación. como el libro de virgilio pineda la isla en peso, y cuando leo a payeras, serrano, mills, woltke, o algún otro escritor joven, se ven hermosas heridas que no han cicatrizado. y toda esta publicidad tan positiva dictada por quién sabe quién de comercios como campero, guateámala, proreforma. y tantas iglesias kitsch. y éste bombardeo de pancartas y vallas con mensajes del canal 27. son un cobertor, una máscara, una solución de superficie, una simulación. todo eso es una trampa peligrosa que pretende alejarnos a todos de la posibilidad de un ejercicio crítico verdadero. y esa forma de llamar terroristas a las maras y pandilleros que, aunque no es que nos parezca idílico lo que ahí pasa, son formas de resistencia en contra del sistema. lo de moda es decir que el problema número uno es la violencia; ¿y qué haces con el hambre, la pobreza, la acriticidad de nuestra realidad? no es tan así de fácil.
-y cómo se puede lograr esto, llevar a la masa colectiva, a toda una nación a pensar de esa forma progresiva, futurista y liberadora.
-ah, eso si esta difícil. pensaría que el escritor tiene una responsabilidad con su oficio, y que de éste oficio, de la imaginación, del trabajo, pretendería elevar las expectativas del hombre. los partidos políticos dejan mucho que desear y hay que pelear la lucha desde nuestras propias trincheras. el escritor se debe dedicar a imaginar las sociedades del futuro, como verne, el dick de “¿sueñan los android… los androides con ovejas eléctricas?”; como la ciencia ficción. autores así me sorprenden con sus visiones. mira, ahora mismo yo no iría a la montaña, ni tendría fantasías por morir por algo o por alguien, creo en otra clase de emoción, no en la martiriología. eso de que se le llamé a esa plaza, de los mártires, es anacrónico.
no fumé ni un solo cigarrillo mientras caminábamos a la avenida petapa. hablamos, en ese corto pasaje de lezama lima y su paradiso (que para gonzález es tan complejo o más complejo que el ulysses de joyce), francisco nájera, zoe valdez, manuel tzoc, el exilio, y de los pobres afortunados de la génération perdue, y de cómo gertrude stein había logrado, con una sola frase indiferente(3), hacer que un grupo de escritores jóvenes demostrara que no iban a desperdiciar su tiempo en el mundo, sino devolver a la existencia un poco más de los misterios del amor y del arte para perpetuarlo. wingston corrió hacía la camioneta 201. según mi recomendación debía tomar la 101 en la zona 10, que lo llevaría a su hotel en el centro histórico. me regaló, uno de sus últimos trabajos, fax psychobilly, un librito fotocopiado con pasta negra, que había terminado apenas en julio. lo demás fueron recuerdos de cuando conocí, hace unos años, los siete altares, y la playa de livingston; en la que se puede caminar en la arena hasta el fondo sin apenas hundirse.

miércoles 12 de junio 2009


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otras referencias:

http://alanmills.blogspot.com/2005/10/una-lectura-de-los-magos-del-crepsculo.html
http://www.prensalibre.com/pl/2006/marzo/06/136068.html


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[1] los magos del crepúsculo (y blues otra vez), editorial cultura, 98pag. 2005
[2] qué importa que gonzález sea un poeta de origen garífuna, que tenga la obscena edad de diecinueve años y que éste sea su primer libro, trae palabras aceleradas de vida que buscan rebasar la larga procesión de lo solemne. texto de recrearte, comentario de javier payeras 2005. http://www.revistarecrearte.com/modules.php?name=news&file=article&sid=164

[3] “eso es lo que sois todos vosotros... todos vosotros los jóvenes que servisteis en la guerra. sois una generación perdida”

porWingston González a las 11:15 1 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada

un libro después de la aventura


no sabía qué hacer con tanto poema suelto por ahí. no sabía.
ahora lo sé.
descarguese por favor aquí el nuevo chisme que ya anda rondando en papelitos sueltos por la ciudad de guatemala.
vienen crónicas pronto.

porWingston González a las 15:45 3 DEMANDANTES Enlaces a esta entrada