Whisky contrarabia Tres


El poeta Juan Pablo Barrios dijo bellamente que estos cuerpos nuestros nos hacen producto de la inestabilidad de los narcóticos y el silencio. No sé porqué, pero creo que se refería a otra ciudad, porque ese imperio del silencio y el placer no es visible por ninguna parte. Hay un poema donde habla de una fiesta que ocurre entre dos personas ebrias en un apartamento y eso se me asemeja más. A esa sensación de no tener siquiera un pasado falso (un tiempo pasado mejor) a donde aferrarse. El deseo, entonces, y pienso que tambien es mi refugio. Duermo sobre las mesas y sonrió cuando veo entrar a mis amigos. Alguien hace mucho tiempo (en una plataforma como la web lo instantáneo es el imperio, cualquier texto fuera de esa ontología parece pertenecer a la edad de las cavernas) publicó que sólo en las misteriosas ecuaciones del amor existe una razón lógica verdadera. He tardado dos horas buscando esa nota haciendo click en ‘publicaciones antiguas’ una y otra vez. Ahora mismo, frente a la barra de un bar a media noche, converso con esa persona, tan milagro en este pueblo; conversamos en un lugar donde nada es antiguo, nada es futuro y nada es ahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada